Skip to content

William Edward Deming (3 de 5)

mayo 20, 2008

Por Macario Hernández Garza

Sistemas de Optimización y Estadística, S. C. Copyright © 2008. Todos los derechos reservados.

Deming dio la primera conferencia en Japón el 19 de Junio de 1950, a un grupo de 500 personas, y así siguió dando conferencias a grupos muy numerosos de técnicos e ingenieros, la demanda era tanta, que en ocasiones, se rechazaba a alguna gente.

La respuesta de la gente era motivo de satisfacción para Deming, sin embargo, en un momento dado se preocupó debido a la experiencia en Estados Unidos, donde el control estadístico del proceso tuvo auge durante un breve periodo para luego caer en el olvido. Deming pensó que no estaba hablando con la gente indicada, que de seguir así, el control estadístico caería en el olvido; debería hablar con la gerencia, debía convencerlos de la necesidad de los métodos estadísticos como el control estadístico de procesos, así como de la filosofía estadística relacionada, ya convencidos de esta necesidad, los gerentes moverían los hilos necesarios y liberarían los fondos económicos, para llevar a cabo las tareas y proyectos de calidad necesarios.

En las conferencias que impartió Deming a los ejecutivos japoneses, les hizo ver que para producir con calidad, aparte de utilizar los métodos estadísticos como el control estadístico del proceso, no deberían tolerar la mala calidad de la materia prima, ya que con materia prima de calidad deficiente no se podría producir productos de calidad, para ello deberían trabajar conjuntamente con los proveedores, para que estos mejoraran la calidad de la materia prima.

Deberían trabajar con los sistemas de medición y los equipos de prueba, esto fundamentalmente para que los datos con los cuales se trabajaba en el control estadístico y en otras fases, ya que si se debe tomar decisiones, se debe hacer con base a datos confiables.

Les enseñó que deberían de hacer investigaciones de consumo de sus clientes, investigar que deseaban sus clientes. Les dijo que sus clientes eran la parte más importante de la línea de producción, sin clientes no hay negocio.

Deming les dijo que si aplicaban lo que les había enseñado, en cinco años el mundo estaría reclamando por sus productos. Cuando Deming dijo lo anterior, algunos ejecutivos japoneses tiempo después confesaron que pensaban que Deming estaba chiflado. Sin embargo, trabajando duramente en la calidad, el pronóstico de cinco años de Deming se redujo a cuatro años, en cuatro años el mundo estaba reclamando los productos japoneses por su calidad.

Los japoneses en agradecimiento establecieron en 1951 el Premio Deming, otorgados a individuos y compañías japonesas, por sus logros en calidad. En 1960 los japoneses le otorgaron la Segunda Orden del Sagrado Tesoro.

Increíblemente a pesar de todos estos reconocimientos por sus logros en Japón, Deming pasaba un tanto desapercibido por la industria norteamericana en general y por el público estadounidense, a pesar de que contaba con prestigio en la academia norteamericana.

Las enseñanzas de Deming cayeron en suelo fértil con los japoneses, pero no fue así en su país, al menos por esos años.

Otros posts relacionados:

William Edward Deming (1 de 5)

William Edward Deming (2 de 5)

William Edward Deming (4 de 5)

William Edward Deming (5 de 5)

No comments yet

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: